En realidad, no quiero decir que IBM y Symantec sean las amenazas, por supuesto, sino que este titular hace referencia a la información brindada por ambas compañías con respecto a las mayores amenazas que ha habido durante este año en cuanto a códigos maliciosos y en las tendencias que están tomando los ataques.

    Por un lado, IBM dio unas cifras alarmantes en cuanto a las nuevas amenazas que hubo durante la primera mitad del año: más de 210.000, una cifra mucho más alta de los malware que hubo en todo el año 2006. De toda esa cantidad, los troyanos están en la delantera con un 28%, mientras que anteriormente lo estaba el downloader, un malware “de bajo perfil” que se instala en la máquina pero que posteriormente debe descargar un código más sofisticado.

    Otra de las tendencias en alza es la utilización del exploit como si fuera un servicio al que los ciberdelincuentes venden o alquilan, de manera que a través de programas se explotan vulnerabilidades particulares para uso fraudulento. En contraste a los aumentos, aseguran que hay algo en baja y es el total de spam, situación que se origina porque el que en realidad disminuyó fue el spam que se basa en imágenes, el que para el año pasado representaba más del 40% de los correos no deseados.

    Por su parte, Symantec hizo hincapié en los cambios que han sufrido las amenazas: mientras que anteriormente eran más de carácter destructivo ahora apuntan a que se consoliden como una actividad que tiene un fin económico, que incluye la venta de paquetes con diversas herramientas de ataque, por ejemplo para el phishing. Y también se refirió, entre muchas otras cosas, a la cantidad de nuevas amenazas, que sobrepasan las 212.000.