Las memorias Flash USB, como todo dispositivo de almacenamiento extraible, puede ser un medio de infección para el equipo. Si no conocemos 100% la seguridad de la PC en la que la conectamos, o el archivo que guardamos en la memoria, podemos correr serios riesgos.

Pero eso no es todo, en muchas oportunidades no sólo podemos caer en los riesgos de infeccción por colocar unidades inseguras en nuestra máquina o por poner nuestra memoria en una máquina insegura, sino que también puede entrar en juego con estos dispositivos la pérdida de la información, otra forma de inseguridad.

En este sentido, SanDisk estuvo realizando durante el mes de marzo una encuesta a nivel corporativo en la que se ve que en muchas oportunidades, archivos personales que contienen información confidencial como planes de negocios, datos de clientes, registros financieros y códigos pueden caer en manos delictivas por no tener ciertos cuidados de dónde dejamos la USB o quién usa la USB y para qué fin.

Lo peor de todo es que gran parte de los directivos encuestados ni siquiera estaban concientes de los verdaderos riesgos que significan estos dispositivos. Si bien están al tanto que un gran porcentaje de sus empleados (aproximadamente el 35%) utiliza estas unidades, lo que no saben es si esas unidades son seguras y si son utilizadas de manera segura.

Como vemos, las unidades Flash USB se pueden convertir en un instrumento propicio para la fuga de información de la compañía y si bien algunos están al tanto de esto, no hacen demasiado para evitarlo. Incluso en la mayoría de los casos que se utiliza alguna medida de seguridad, es porque anteriormente han pasado por una mala experiencia respecto a esto. Es decir que tienen políticas reactivas en vez de proactivas por lo que en la mayoría de las organizaciones no se ponen en práctica medidas referentes a estos dispositivos ni hay medidas restrictivas para su uso. Y de acá se pueden derivar muchos de los problemas.