A pesar de lo mucho que se dice respecto a los métodos de ataques de los ciber-delincuentes, los internautas siguen cayendo en la trampa de los estafadores: desde las ofensivas de tipo phishing hasta los asiduos spam que diariamente encontramos en nuestras casillas, pasando por los correos electrónicos que contienen archivos infectados o links a páginas falsas. Todo entra en el terreno de estos ataques. Y todo entra en las formas de cobrar víctimas.

Una de las cuestiones que permiten estos engaños es la confianza que tienen los usuarios. Y si, ingresar los datos particulares en páginas sobre los que no se esté 100% seguros de su “seguridad” o descargar cualquier archivo que diga contener información atractiva o que proceda de algún conocido sin que estemos totalmente seguros de que esa persona la envía, es una de las debilidades de los internautas.

Y a pesar de que se recomienden una y otra vez cuidarse de estas posibles formas de ataques, se sigue cayendo en el engaño.

De acá se desprende otro tema, y es la falta de educación. Muchos usuarios no están totalmente preparados convivir en la red con estos métodos de ataque y creen que simplemente teniendo un anti-virus, el que incluso hasta no lo actualizan periódicamente, ya es suficiente.

Para no seguir siendo víctimas de estas agresiones, es prioridad número uno comenzar a desconfiar un poco de todo lo que esté dando vuelta por la Web y de empezar a leer un poco más sobre lo que está pasando en el mundo virtual de la seguridad. Estemos atentos e informémonos continuamente para lograr no caer en las garras de los delincuentes.