El spammer es canadiense; el delito, enviar mensajes no solicitados a través de Facebook y la pena, pagar una multa de 873 millones de dólares.

La cuestión es así. Cuatro metres atrás, Facebook inició una demanda contra un spammer canadiense, Adam Guerbuez, y su empresa Atlantis Blue Capital, acusándolos de utilizar la red social para enviar correos no deseados mediante los que intentaba vender diversos productos, la mayoría de índole sexual, como por ejemplo píldoras para lograr mejorar el rendimiento sexual. Y también otros, como por ejemplo, la venta de marihuana.

El canadiense habría enviado solamente en dos meses (marzo y abril) un total aproximado de 4 millones de spams.

Finalmente, el resultado emitido por un juez de California, Estados Unidos, le fue favorable a Facebook, otorgándole no sólo la victoria sino también condenando al spammer por daños y perjuicios a pagar 874 millones de dólares. Estas medidas están enmarcadas bajo la Ley de Control de Pornografía y Marketing No Solicitados (Controlling the Assault of Non-Solicited Pornography and Marketing Act), que rige en los EE.UU.

Por supuesto que en la red social saben que es casi imposible que le paguen esta suma de dinero, y también están conscientes que esto no significa el final definitivo de la utilización de su portal para envíos de spams, pero sí están seguros de que va a ser un “resultado disuasivo” para otros ciber-delincuentes de este tipo.

Hasta el momento, Facebook no había logrado un triunfo así. El único que lo había obtenido era su rival, MySpace, el que consiguió que dos spammers fueran encontrados culpables por su accionar y condenados a pagar una indemnización de 230 millones de dólares.


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