Daremos aquí algunas pautas para reconocer un mensaje falso o, si la información es poca, al menos no creer en él y reenviarlo sin más a todo el mundo.
Luego de haber leído decenas de hoaxes, surgen algunos rasgos comunes:
La mayoría no están firmados aunque hay algunos que tienen falsas firmas.
Tienen un tono catastrófico. Ponen frases tipo "Alerta!!! Urgente!!! Virus sin cura!!! Destruirá toda su información y su disco rígido!!!
Algunos ponen frases amenazantes para hacerte sentir mal si no lo reenviás, por ejemplo, "a los que envíen esto se les cumplirán todos sus deseos y a los que no, les sucederá todo lo contrario".
Curiosamente,
muchos hoaxes nos dan las gracias
a nosotros. ¿Por qué
habrían de agradecerme si son
ellos los que, teóricamente,
me están ayudando al alertarme
sobre un terrible peligro que me acecha?
¿Qué puede importarle
al autor de un hoax si mi computadora
tiene un virus o no?
¿Me agradecerán por
reenviarlo y salvar, así, a
otras personas?
¿O me estarán agradeciendo
por reenviarlo y proveerles de direcciones
de mail?
Algunos
hoaxes, especialmente algunas de las
mejores leyendas urbanas, están
magistralmente escritas. Pero la mayoría
de los hoaxes están bastante
mal redactados.
Tienen errores gramaticales, de ortografía,
mezclan modismos de distintos países,
algunos son obviamente malas traducciones
del inglés, hechas por programas
de traducción y ni siquiera
corregidas.
Piden que reenvíes el mensaje a todos tus conocidos.
Estas
son las pautas generales para reconocer
un hoax.
Además hay detalles en cada
mensaje en particular que delatan
su falsedad.
Una sola palabra puede darnos la pista
de que un mensaje no es lo que dice
ser.

















