La
Cultura de la Ciberseguridad: indispensable elemento para
el desarrollo de los pueblos con menor desarrollo
por Claudia
Fonseca Martínez
http://www.rompecadenas.com.ar/spam/fonseca1.htm
publicado el 8/12/2005
Abstract: De este modo, el análisis del control del Spam y sus implicaciones negativas por los principales foros internacionales que tratan el tema ha concluido que la solución para el control del Spam no implica únicamente una acción legislativa, sino que requiere la implementación de un paquete de acciones en el que si bien el establecimiento de leyes para tipificar conductas y sancionar, puede ser un elemento a considerar, no es la solución única y eficaz, según la propia experiencia internacional; siendo percibido como medio fundamental e insustituible de solución la generación de una cultura de uso de las nuevas tecnologías.
Pierre Joseph Proudhon, filósofo socialista
de origen fránces, señalaba que la paz obtenida
con la punta de la espada no es más que tregua. Es
precisamente eso lo que las medidas sancionadoras y las disposiciones
prohibitivas implementadas en el mundo para el combate al
Spam lograrían. Pocos son los resultados que han arrojado
en la solución del problema, demostrando que la cultura
y el conocimiento, son armas más eficaces para atraer
resultados óptimos en la batalla contra el Spam y sus
múltiples implicaciones negativas.
Así, la cultura y el conocimiento se
erigen como elementos fundamentales bajo los cuales se puede
exigir a los usuarios de los medios tecnológicos un
manejo responsable de estos. A este respecto, José
Vasconcelos sostenía que la cultura engendra progreso
y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta
moral. De tal modo, son medios indispensables de progreso,
el convencer, el cultivar, el educar; sin ello, la victoria
y el control solo se logra de modo temporal y parcial.
El combate contra el Spam y en general contra
todas las prácticas negativas que involucra el uso
de la red y las comunicaciones electrónicas, representa
para el genérico de los pueblos un tema de fundamental
atención. Sin embargo, para aquellos con menor desarrollo
resulta no sólo una intensa lucha contra quienes desarrollan
dichas prácticas negativas, sino además contra
la ignorancia y su lento desarrollo tecnológico, estructural,
social, económico y cultural.
El Spam es una práctica de innegable
naturaleza negativa, cuya cada vez mayor incidencia y grado
de afectación es motivo de preocupación mundial;
no obstante en cada caso, la afectación generada por
el Spam adquiere rasgos particulares de acuerdo al ámbito
económico, social, tecnológico, cultural propio
del país afectado.
Un reciente
documento publicado por el Grupo de Trabajo sobre Spam de
la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE), titulado “Spam
issues in developing countries”, señala que
el Spam puede generar en el contexto particular de los pueblos
menos desarrollados o en desarrollo, una mayor afectación.
Al respecto, es necesario advertir que la tecnología no puede ser y, de
hecho no ha sido asumida, de la misma forma en todo el mundo,
pues no obstante el nivel y contexto de desarrollo tecnológico
y económico de cada país, cada uno de ellos
asimila la tecnología bajo su particular contexto social,
político o cultural, lo que determina que su desarrollo
e implicaciones no tenga similar connotación en cada
país.
Es por esto que el Spam si bien en forma genérica
afecta la correcta evolución y uso de la tecnología
en todos los países, en el caso de aquellos con niveles
escasos de infraestructura y cultura, su poder de afectación
sobre el desarrollo general del país es mucho mayor.
De acuerdo con el análisis desarrollado
por el Grupo de la OCDE, esa mayor afectación encuentra
razón, entre otras, en que los prestadores de servicios
de Internet (“ISPs”) y los operadores de redes
de telecomunicaciones en los países en desarrollo carecen
de la capacidad y recursos para lidiar con las oleadas de
Spam que llegan de vez en vez, causando la caída de
sus servidores o su operación a niveles no óptimos.
Ello, debido a que en estos países
contar con los recursos de hardware, software y espectro necesarios,
representa un costo insufragable bajo sus reducidos presupuestos,
cuya aplicación se encuentra primariamente dirigida
a áreas básicas e insustituibles de atención,
tales como salud, educación y alimentación,
entre otras.
De la misma forma, los usuarios finales en
los países en desarrollo, tanto a nivel empresarial
como particular, no cuentan con la economía, cultura
y conocimiento informático necesarios para allegarse
de los recursos técnicos disponibles para prevenir
y tomar acción efectiva contra el Spam. Por ello, la
OCDE ha considerado indispensable llevar los proyectos de
colaboración, apoyo y análisis más allá
del conocimiento y disposición de sus miembros, y posibilitar
su uso incluso por los países no miembros.
Así, según el análisis
realizado por el Grupo de Trabajo sobre Spam de la OCDE, el
Spam afecta con mayor fuerza a los países en desarrollo,
debido a que en ellos no se cuenta con la infraestructura,
el expertise y el equipo necesario que respalde
la operación y desarrollo de la red en caso de verse
afectada por el Spam.
Los países en desarrollo aún
se encuentran en proceso de lograr la integración tecnológica
a sus sociedades y en proceso de expansión de la infraestructura
que la soporte, en ese contexto, el Spam se transforma en
un serio obstáculo al desarrollo y genera desconfianza
en el uso de los medios electrónicos, lo que impide
indirectamente, entre otras cosas, el desarrollo de una política
de e-gobierno exitosa.
Otra de las razones que fundamentan el impacto
mayor del Spam en los países en desarrollo reside en
sus propios elementos, así como en las particularidades
que ha adquirido en su práctica. El Spam esencialmente
debe su existencia a que constituye un negocio para sus emisores,
sin un costo significativo por su envío, ya que
dicho costo es trasladado al usuario, en consecuencia, el
spammer no necesita invertir recursos sino por la obtención
de una conexión de Internet y por un programa de envío masivo de mensajes, el resto lo obtiene mediante técnicas
que emplea para utilizar los recursos de otros, entiéndase,
la infraestructura informática y el ancho de banda
de los usuarios.
El problema es que la capacidad de ancho de
banda es precisamente uno de los elementos de limitada disponibilidad
en los países en desarrollo, al que generalmente se
encuentra asociado un alto costo por servicio, lo que lleva
a que el Spam tenga un importante impacto en el desarrollo
de la infraestructura y servicios de telecomunicaciones en
dichos países.
Aunado a lo anterior, cabe considerar que,
en todo caso, el costo que representa el Spam es transferido
finalmente a los usuarios por el prestador de servicios de
acceso a Internet, quien trasladará a sus clientes
en el costo por el servicio la inversión que le represente
implantar mecanismos y equipo para controlar el Spam, influenciando
negativamente la expansión y hábito de uso de
las nuevas tecnologías y; con ello, el
desarrollo económico nacional, transformándose
así en un círculo vicioso en el que el Spam
se transforma en un elemento que atenta finalmente contra
el desarrollo social, económico y cultural de los pueblos.
Lo antes dicho, adquiere mayor énfasis
en cuanto al costo por servicio, si consideramos que en los
países en desarrollo el cobro por el servicio de acceso
a Internet, a nivel domiciliario o en cyber cafés,
se realiza por minuto de acceso, siendo la recepción
de mensajes más lenta y costosa, ya que la infraestructura
no esta desarrollada para soportar cargas excesivas de tráfico,
tal como las genera el Spam, ello sin hablar de que el acceso
a la red por un período prolongado incrementa los niveles
de inseguridad en equipos sin la protección adecuada,
siendo atacados frecuentemente por virus y gusanos informáticos,
situaciones que de modo indirecto les añaden costos
a la operación de las redes.
Adicional a lo anterior, el Spam es actualmente,
por medio de técnicas como el phishing,
medio para la comisión de conductas fraudulentas, cuya
incidencia, si bien es menor en los países en desarrollo,
las posibilidades de sumar víctimas es mayor debido
al menor conocimiento técnico de los usuarios, resultando
más vulnerables al engaño.
Incluso esa falta de conocimiento informático
entre los usuarios de países en desarrollo, aunado
a la conciente ausencia de infraestructura confiable de soporte
ha generado que el uso de la banca por internet y medios de
compra electrónica en sus sociedades aún no
se haya propagado; siendo el Spam un elemento que contribuye
a que el uso tecnológico no se difunda deteniendo el
desarrollo industrial y comercial del país.
El punto toral de lo anterior, se encuentra
en que si bien los spammers son concientes de la mayor afectación
que generan sus prácticas en las economías en
desarrollo, precisamente la debilidad en infraestructura,
cultura y legislación de un pueblo representa una razón
para dirigir a dichos países en desarrollo sus ataques,
con lo que buscan asegurar un mayor éxito en sus embestidas.
Por ello, es que debe ser principal motivo
de preocupación para los países en desarrollo
el mantenerse en la discusión e información
internacional del tema del combate al Spam, a fin de lograr
el conocimiento y el apoyo internacional necesario que les
permita mantener un nivel aceptable de seguridad en las redes,
teniendo oportunidad así de continuar su desarrollo
hacia los esquemas de interacción global que hoy dominan
las economías mundiales y que lamentablemente marcan
la brecha entre países desarrollados y en desarrollo.
Con base
en lo anterior, resulta imprescindible dar atención
primordial al tema en los países en desarrollo, analizando
vías y mecanismos eficientes de control de las prácticas
nocivas en el uso de las nuevas tecnologías que limitan
el desarrollo tecnológico, económico y cultural
del país.
En el caso del Spam, la identificación
de medios eficaces para su control debe considerar el que
toda acción implementada debe mantener un balance entre
costo y beneficio, ya que los prestadores de servicio de Internet,
son responsables de la entrega de mensajes a sus usuarios,
pero al mismo tiempo tienen el poder de bloquear su correo,
lo que implica una enorme responsabilidad frente al cúmulo
de conductas delictivas que actualmente son cometidas en uso
de los medios de mensajería electrónica, adquiriendo
mayor riesgo los prestadores de servicios de Internet en su
actuación, pues no obstante el deber que tienen de
proteger los intereses de sus clientes y de proveer un servicio
calificado, por igual tienen el reto de no generar en la instrumentación
de mecanismos de filtraje, un sobrefiltrado que resulte peor
que el problema.
Ahora bien, un tema fundamental en el combate
al Spam es el relativo a la creación de una cultura
de uso adecuado de los medios electrónicos y ciberseguridad,
misma que debe por igual ir dirigida a usuarios, como a ISPs,
ya que los mecanismos contra el Spam además de un mecanismo
de control, deben ser una herramienta para que los ISPs puedan
medir la dimensión que el Spam representa en su propia
red, determinando en consecuencia las medidas a seguir.
Otro medio para el control del Spam que se
ha considerado por las diversas economías en desarrollo
ha sido la adopción de legislación antispam,
lo cual no será eficaz si no cuentan con un marco legislativo
elemental que le de base, a través de leyes de protección
al consumidor, de delitos informáticos, de privacidad
y seguridad en las redes o, que en su caso puedan ser útiles
para establecer acciones contra los spammers. Incluso, existen
países en que las leyes de protección de datos
adoptadas han sido interpretadas por los ISPs como mandatos
de no almacenar ninguna información de sus usuarios
sin la orden de un juez, tales como direcciones IP que pueden
ser utilizadas para rastrear las actividades de usuarios en
línea, evitando con ello que se pueda ubicar la fuente
de abusos en red o localizar usuarios cuyos equipos involuntariamente
puedan estar siendo utilizados, mediante técnicas de
envío automatizado, para realizar ataques de denegación
de servicios.
En este sentido, resulta necesario adoptar
leyes y políticas antispam que permitan a los ISPs
el rastreo de la información de sus usuarios y la remoción
de fuentes de abuso de la red, bajo estrictas normas de confidencialidad
que salvarguarden el derecho a la privacidad y la protección
de los datos de sus clientes; pero sin que por ello, puedan
ser interpretadas como mandatos de no acción, ante
el abuso de la red por parte de los comerciantes en línea.
Esto, principalmente en economías en que la mercadotecnia
electrónica se ha establecido sin límites regulatorios
o legislativos, permitiendo el spamming, bajo la aseveración
de que no lo es.
En todo caso, la implementación de
estas leyes debe quedar en manos de unidades locales u organizaciones
policíacas especializadas, que cuenten con facultades,
equipo y conocimiento suficiente para atender e investigar
las conductas delictivas que se dan en uso de los medios electrónicos,
lo que constituye una de las mayores deficiencias en los países
aún en desarrollo.
En atención al control del Spam y la
mayor afectación que éste genera en las economías
en desarrollo, la OCDE ha distinguido y sugiere acciones en
su combate, tales como:
a) Implementación de soluciones técnicas,
las que en economías en desarrollo sugiere se establezcan
a nivel del sistema del ISP, más que requerir a los
usuarios la instalación de filtros.
b) Implementación de soluciones de
software de código abierto, cuyo uso puede aligerar
los costos por actualización e implementación
de filtros.
c) Conformación de equipos de respuesta
a incidentes y de atención de emergencias en materia
de seguridad, proponiendo su implementación a nivel
organizacional, nacional y regional para ayudar a organizar
una efectiva y eficiente respuesta a incidentes de seguridad
de cómputo y la coordinación regional, ante
la propagación de vulnerabilidades de seguridad. Incluso,
a través de la labor de estos equipos es posible educar
y capacitar al personal de los ISPs, a los administradores
de sistemas y redes promoviendo la implementación de
mejores prácticas en materia de seguridad informática.
d) Entrenamiento de personal del ISP en manejo
de la ciberseguridad y Spam, ello mediante su participación
en listas de correo, grupos de noticias y foros de discusión
en línea sobre el tema, así como su asistencia
a grupos de operadores de redes. Dentro de este rubro, resulta
indispensable la participación y financiamiento de
la industria y los reguladores en conferencias y reuniones
internacionales, apoyo que los asistentes se sentirán
obligados a retribuir capacitando a otros a su regreso.
e) Establecimiento de políticas antispam
por los ISPs, mediante las cuales, promuevan el que sus servicios
no sufran abuso por los spammers. A este respecto, desafortunadamente,
existe la percepción de que algunos ISPs contribuyen
a las actividades de los spammers, al considerarlos fuentes
valiosas de utilidades, llevándolos a hacer caso omiso
de las quejas sobre Spam en sus sistemas y a que no desconecten
a los spammers, sino hasta que sus servidores son bloqueados
por miles de ISPs y listas alrededor del mundo.
f) Promoción y apoyo para la cooperación
internacional y participación de las organizaciones
regionales en el tema, sea esto a nivel público o privado,
situando problemas que pueden ser comunes o únicos a diversos países en la región.
g) Promoción y apoyo a la cooperación
internacional a nivel de ISPs, siendo ésta un elemento
fundamental para alentar la necesaria comunicación
entre ISPs a nivel mundial, para el intercambio de información
y el establecimiento de mejores prácticas.
h) Promoción y apoyo a la cooperación
internacional a nivel industrial y de usuarios finales, incentivando
a que los ISPs coordinen sus acciones de filtrado con las
industrias que comúnmente desarrollen operaciones extensas
de e-comercio y que rutinariamente usen el e-mail como una
herramienta de mercadeo en su modelo de negocio, tales como
hoteles, aerolíneas, bancos, pues para ellas es de
primordial interés no ser consideradas como emisoras
de spam y con ello quedar sujetas al mismo nivel de filtraje
de correos que los spammers.
i) Establecimiento de una marco regulatorio
y legislativo para el control del Spam,
que incluya el establecimiento de medidas adecuadas
para la protección de datos de los usuarios, además
de legislación antispam que proteja su privacidad e
imposibilite el intercambio no autorizado de datos de usuarios
entre empresas de comercio electrónico. En este mismo
rubro, diversos países han considerando vital el desarrollo
de un marco regulatorio internacional para el combate al Spam,
algunos sugiriendo la firma de un Memorandum of
Understanding (MoU) Global en materia de Spam. Cabe señalar,
que en el grupo de la OCDE existe un amplio concenso de que
es recomendable contar con un marco regulatorio de telecomunicaciones
y comunicaciones electrónicas liberalizado, en beneficio
a largo plazo de las redes, el Internet y sus usuarios.
j) Educación de usuarios, mediante
campañas masivas de educación y prevención,
artículos en periódicos, usando material y vocabulario
simple y sencillo de entender, usando tiras cómicas,
posters y anuncios, preferentemente en lenguaje local, informando
en que consiste el Spam, promoviendo el uso ético de
los medios de comunicación y los principios éticos
que deben regir el mercadeo electrónico.
Adicionalmente a las acciones antes señaladas,
identificadas como fundamentales a ser implementadas por las
economías en desarrollo en el combate al Spam, como
parte del mismo análisis realizado por el Grupo de
Trabajo sobre Spam de la OCDE se ha señalado como indispensable
el que las economías desarrolladas participen mediante
la realización de las siguientes acciones:
1)
Apoyar la cooperación industrial mediante
la promoción y financiamiento para la realización
de eventos y establecimiento de mecanismos regulatorios antispam;
2)
Financiar a las organizaciones no gubernamentales
para generar medios que permitan el entrenamiento de ISPs
y administradores de redes que participen en los mercados
de aquellas economías en desarrollo;
3)
Participar
con las instituciones públicas y privadas de esas economías
en desarrollo en la educación de los usuarios en materia
de Spam y técnicas de seguridad;
4)
Ayudar a las economías en desarrollo
con la implementación de marcos regulatorios y legislativos
antispam adecuados, informando sobre medios regulatorios de
posible instrumentación en sus países para la
cooperación internacional, tal como lo es el London
Action Plan, documento no vinculativo a través del
cual organismos públicos y privados internacionales
vinculados al tema pueden asumir compromisos de intercambio
informativo y de colaboración para el combate al Spam;
5)
Promover y apoyar el establecimiento de centros
de intercambio de información y de experiencias.
De este modo, el análisis del control
del Spam y sus implicaciones negativas por los principales
foros internacionales que tratan el tema ha concluido que
la solución para el control del Spam no implica únicamente
una acción legislativa, sino que requiere la implementación
de un paquete de acciones en el que si bien el establecimiento
de leyes para tipificar conductas y sancionar, puede ser un
elemento a considerar, no es la solución única
y eficaz, según la propia experiencia internacional;
siendo percibido como medio fundamental e insustituible de
solución la generación de una cultura de uso
de las nuevas tecnologías.
Respecto a dicha conclusión, podríamos
aludir a uno de los principios de combate sustentado como
fundamental en la obra literaria “El arte de la Guerra”,
en que Sun Tzu señala que:
“Aquel que…emplee
más esfuerzo en instruir a sus tropas incurrirá
en menos peligros y tendrá más esperanzas de
victoria.”
NOTA:
El artículo se ha publicado en la Gaceta de COFETEL
Reproducido de Alfa-Redi, con
permiso.





