De una manera muy voraz crece el posicionamiento del sistema operativo Android de Google en el mercado ya con una frecuencia diaria se activan más de 850.000 terminales con Android, lo cual supera en 2,5 veces a lo registrado en el 2011. Por ende, más de 300 millones de dispositivos a nivel mundial usan Android. Estas cifras fueron aportadas por uno de los vicepresidentes de Google, Andy Rubin quien recalcó que Android Market ofrece 450.000 aplicaciones en este año 2012, momento en el que lelva acumulado 11.000 millones de descargas. Sin embargo, muchas de estas aplicaciones podrían poner en riesgo la seguridad de la computadora, ya que se ha descubierto que Android tiene un agujero de seguridad con el que es posible que las fotos almacenadas en un Smartphone se copien y transmitan mediante una de estas aplicaciones.
Todo esto ocurre a pesar que Google tiene a un sistema para prevenir la acción del malware denominado Bouncer. Lo más grave de esto consiste en que el usuario no tiene que darle permiso a la aplicación para que pueda tomar las imágenes y mandarlas a un servidor externo y que además, todo se hace sin que el usuario sospeche algo. Sin embargo, se supone que las aplicaciones hechas para este sistema operativo están diseñadas para que alerten a los usuarios cuando un programa externo haga el intento de apoderarse de sus datos personales como es el caso de la dirección de correo electrónico, el número del teléfono móvil y la agenda de contactos del usuario.
Por otro lado, Google ha asumido que tal agujero de seguridad existe y que el mismo fue producto del diseño con el que se construyeron las primeras versiones de Android, las cuales poseían unas memorias internas con una capacidad limitada o escasa, logrando que contenidos multimedia como es el caso de imágenes o fotografías, tenían que ser almacenados en memorias extraíbles como es el caso de tarjetas Micro SD. Esta situación hacia que un usuario le daba permiso a una aplicación para que recogiera sus imágenes y lo negara a otras que no eran de su agrado, por lo que en Google vieron que no era necesario añadir el requisito de pedir permiso ya que dejaron eso en manos del usuario. No obstante, ahora muchos de los usuarios de Android son vulnerables frente a este problema de seguridad y deben supervisar de manera rigurosa sus contenidos.

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