A medida que pasa el tiempo, se perfecciona la tecnología de producción de los smartphones, consiguiendo que su funcionamiento se asemeje al de cualquier computadora. Esto obedece a que cuentan con un hardware mejor diseñado para tener más capacidad de cálculos, permitiéndoles hacer muchas tareas de manera simultánea como usar las redes sociales, conectarse a Internet, realizar operaciones financieras, usar el correo electrónico, entre otros. Desde un punto de vista se puede ver esto como algo positivo para el usuario ya que con su móvil inteligente puede hacer muchas cosas en poco tiempo. Sin embargo, como cualquier cosa esto puede acarrear riesgos que pueden ocasionar fugas de información como si el usuario pierde o extravía el teléfono, o el almacenar en la memoria del mismo la clave de acceso a las redes sociales sin protegerlas correctamente. En esto último hay un caso particular y se trata de la aplicación de Facebook para smartphones, ya que la misma puede ocasionarle inconvenientes al usuario en cuanto al resguardo de su privacidad.

Esto se debe a que la aplicación se guarda en un archivo cuyo nombre es plist, donde hay información muy importante que pertenece al usuario y que no está cifrada, empezando por su nombre, password, entre otras cosas que cualquier persona puede leer ya que se encuentra en texto plano. Pero lo peor es que el archivo plist se comparte con aplicaciones pertenecientes a terceros que necesitan del acceso a facebook. Estas pueden ser por ejemplo, un programa para compartir fotos con otros usuarios o un software para elaborar un calendario de cumpleaños, etc. Con este agujero de seguridad, cualquier hacker que sea capaz de construir una aplicación maliciosa puede entrar a las cuentas de los usuarios incautos. Por otro lado, los datos que se almacenan en el fichero plist permanecen durante 60 días, tiempo suficiente para que el usuario salga perjudicado. Ante esta situación, Facebook ha decidido verificar el problema que afecta a cualquier teléfono que se le haya realizado un jailbreak o que no haya tenido modificación alguna. La mejor acción que un usuario puede emprender para defenderse de una intrusión a su privacidad es colocando una contraseña de más de cuatro caracteres, donde se combinen letras, números y símbolos, minimizando cualquier posibilidad de ataque por un cyberdelincuente.

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