mc-donaldUn mensaje acusando a la cadena de fast food, en la que se describe un caso contra la misma avanzando por el cheff Jamie Oliver, como consecuencia de la manera en que se prepara la comida. Como de costumbre, el mensaje es una mezcla de medias verdades, imprecisiones e información caduca. Por empezar, la información es de enero de 2012, o sea, tiene a día de hoy más de un año y medio. Asimismo, vale decir que este mensaje circulando en Facebook está traducido de forma incompleta y “creativa” para dar más morbo.

Food_revolution_posterLa cadena utiliza informaciones basándose en una serie llamada “Jamie Oliver’s Food Revolution” que se emitió lo largo de 2010 y 2011 (el de este caso, hace referencia a un episodio que data del 12 de abril de 2011), y como dejamos expreso en las próximas líneas de este análisis, McDonald’s dejó de trabajar con el cuestionado método “Pink Slime” a comienzos de 2012. En el artículo que enlazo se explica que McDonald’s dejó de usar “baba rosa” (“recortes de carne magra deshuesados” «BLBT») en sus hamburguesas.

En diversos medios también se indica que el aditivo no se ha usado nunca en Latinoamérica ni en el Reino Unido. De hecho, un par de años antes Jamie Oliver “alabó” la calidad de los ingredientes de McDonald’s en su país.

mc-donald-cadenaLa nota parece confundir la carne separada mecánicamente (MSM), no apta para consumo humano desde 2004, con la “baba rosa”/BLBT, que se obtiene con un proceso parecido pero no igual. Por ej: . la carne no se remoja en hidróxido de amonio líquido, sino que ésta se inyecta en forma de gas. Sabemos que no es lo mismo remojar una camisa en agua que echarle vapor con la plancha. Tampoco se utilizan “grasa, pellejos, cartílagos, vísceras, huesos, cabeza, patas”, sino sólo los restos de músculo que quedaron pegados al hueso después de despostar al animal-o sea, carne- y los pocos cachitos de grasa, cartílago o tendón que no se hayan podido separar del grueso de no-músculo en el proceso (entre un 3 y 6% del total, similar al % de no-músculo que hay en la carne picada normal). Por último, es este aditivo el que se infusiona con hidróxido de amonio, no los patys propiamente. La baba rosa sí es apta para consumo humano “como aditivo” en productos cárnicos, con lo cual afirmar que McDonald’s usa carne no apta para consumo humano es lisa y llanamente una mentira. Y una bastante burda ya que además de los controles que pasan empresas de la envergadura de McDonald’s y el ruido que hace en la prensa cuando en alguno de sus locales encuentran tres bacterias de más, el BLBT es producido como aditivo para consumo humano por fábricas que a su vez están habilitadas así que…

Otro tema, que es lo que en realidad debería ser el meollo de esta -como dice enterrado en el último párrafo- cuestión es cuán “apto para consumo humano” pueda considerarse el BLBT. Pero ahí ya no es un tema ni de McDonald, ni de TODOS los otros productores de alimentos que también lo usan, sino de las regulaciones estatales y los derechos y exigencias del consumidor. Pero claro, es más fácil pegarle a McDonald’s y seguir comiendo salchichas y fiambres que capaz tienen más BLBT, pero no ganaron el sorteo de quién es el malo de la película.

La cadena concluye con un “P.D.” dedicado a las papas fritas, que no tiene nada que ver con las denuncias de Jamie Oliver contra McDonald´s, y en esa parte del mensaje se agrega un link a un video, el cual no he podido comprobar su veracidad. Lo que sí es cierto que las papas fritas de fast food no son como las de mamá. Queda más que claro que esto es una campaña de desprestigio pura y dura: Si McDonald’s todavía usara BLBT, difundirlo podría servir para boicotear a la compañía y forzarlos a no usarlo, pero si ya no lo usan hace un año y medio, ¿qué sentido tiene denunciar que usaban un aditivo que por asqueroso que nos parezca, es perfectamente legal y usado en muchos otros productos?

Resumiendo:

– La noticia es vieja y obsoleta
– McDonald’s ya no usa BLBT, y nunca lo usó en Latinoamérica ni en el Reino Unido
– El BLBT puede ser cuestionable, asqueroso, etc., pero es apto para consumo humano en cantidades adecuadas.
– El mensaje es un hoax de desprestigio a McDonald.

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